Esperar en Dios


Movernos hacia nuevos niveles espirituales es posible cuando desarrollamos dependencia y fe plena en Dios, y aprendemos a esperar en Él. Quizá se preguntará: ¿Por qué razón esperar en Dios está íntimamente ligado a desarrollar la fe? La respuesta es sencilla: Tomarnos de la mano del Señor y creer que algo especial ocurrirá, forma parte de un proceso en el que renunciamos a la duda, nos despojamos de tanto racionalismo y comprendemos que el Supremo Hacedor tiene su propio tiempo para hacer las cosas. El problema radica en que generalmente no queremos esperar. No nos enseñaron a hacerlo. Queremos que todo sea ya, en el instante.
– Si aprendemos a esperar en Dios nos elevaremos a nuevos niveles
– Cuando somos impacientes, Dios trata con nosotros y nos enseña que debemos esperar
– Cuando aprendemos a esperar en Dios, reconocemos que Él es soberano y tiene el control de todas las cosas.
– Dios responderá a nuestro clamor. Esa es la razón por la que debemos aprender a esperar en Él como lo hizo Jacob (Génesis 49:18)
– En muchas ocasiones esperar en Dios nos tomará toda la vida (Salmo 119:166)
– Esperar en Dios implica ser fieles a los mandamientos
– Esperar en Dios implica aprender en cada etapa
– Si esperamos en Dios, Él no permitirá que quedemos avergonzados
– Como padres debemos enseñar a nuestros hijos a esperar en Dios (Salmo 22:4)
– Quien aprende a esperar en Dios no queda avergonzado (Salmo 22:5)
– Dios responde en el momento oportuno
– La respuesta de Dios es la que necesitamos aunque sea diferente de aquello que esperamos
– Dios siempre tiene la última palabra
– Cuando esperamos en Dios, Su respuesta nos lleva a encontrar soluciones (Salmo 25:3)
– Debemos aprender de quienes por fe y mediante la perseverancia en Dios, alcanzaron nuevos niveles (Hebreos 6:12)
– Esperar en Dios nos permite dejar la derrota y avanzar hacia la victoria
– Confiar en nuestras fuerzas o en las prome4sas de la mundanalidad nos lleva al fracaso (Salmo 31:6)
– Esperar en Dios demanda que nos fortalezcamos para seguir avanzando hacia la meta, a la victoria en todas las áreas de nuestra vida (Salmo 31:24)
– Esperar en Dios está ligado al trato de Dios con nosotros, con nuestro carácter
– Nos prepara para llegar a nuevos niveles
– Esperar en Dios nos lleva a ver de qué manera lo imposible se torna posible.
– Cuando desarrollamos fe en Dios, aprendemos a esperar en Él (Salmo 40:1)
– Es necesario evaluar cuál es nuestra actitud cuando Dios no responde de inmediato (Salmo 39:7)

Cuando oramos o pedimos algo a Dios y no apreciamos una respuesta inmediata, nos inclinamos a desistir. Olvidamos que el Señor Jesús enseñó la importancia de perseverar hasta obtener la respuesta (Lucas 18:1) No es que el panorama esté ensombrecido cuando no hay respuestas inmediatas, es que sencillamente no hemos aprendido a esperar. Si nos mantenemos firmes e insistimos, orando, sin desmayar, puedo asegurarle que llegará a nuevos niveles. Esa decisión forma parte de la consagración a la que estamos llamados por el Señor.

Primera entrada del blog

“Remordimiento o Arrepentimiento?”

Cuántas veces heriste con tus palabras a personas muy cercanas a ti? ¿Le has sido infiel a tu cónyuge? ¿Alguna vez te atrasaste en algún pago por gastar el dinero en otra cosa no productiva? ¿O quizá has caído en la difamación? Después de ello, son muchos los sentimientos de culpa que surgen y más cuando estamos conscientes del mal y aun así lo hacemos. Qué difícil es lidiar con esto, ¿verdad?
¿Recuerdas a Judas? Él es un claro ejemplo del fin de la culpabilidad y remordimiento por no tomar una acción para remediarlo.
“Cuando Judas supo que habían condenado a muerte a Jesús, se sintió muy mal por haberlo traicionado. Entonces fue a donde estaban los sacerdotes principales y los líderes del país, les devolvió las treinta monedas de plata, y les dijo: —He pecado contra Dios porque entregué a Jesús, y él es inocente. Ellos le contestaron: — ¡Y eso qué nos importa! ¡Es problema tuyo! Entonces Judas tiró las monedas en el templo, y fue y se ahorcó.” Mateo 27:3-5 (TLA)
¿Por qué la culpa nos afecta tanto? ¿Existe alguna forma de remediarlo? Si insistimos en recordarlo y no hacer nada por corregirlo, estos actos del pasado influenciarán en nuestras decisiones y actitudes del presente y aún del futuro.
Quizá no hay forma de evitar este sentimiento de culpa, porque estamos conscientes que realmente somos culpables, pero no cometamos el error de quedarnos en el remordimiento. Esta actitud fue lo que llevó a Judas a tomar la peor decisión terminando así con su vida.
Es posible que pienses que los errores que cometiste son demasiado grandes como para que Dios pueda perdonarte y tú puedas pasarlos por alto, tanto que quizá en tu corazón no hay otra cosa que la culpabilidad y en tu mente pensamientos como: “Nada de esto hubiera pasado si yo no hubiera actuado de esa forma”
Y como dice Pablo en Romanos 7:19-20 (TLA):
“En vez de lo bueno que quiero hacer, hago lo malo que no quiero hacer. Pero si hago lo que no quiero hacer, en realidad no soy yo quien lo hace, sino el pecado que está dentro de mí.”
Cuando empezamos a alejarnos de Dios y permitimos que el pecado more en nuestras vidas los resultados siempre serán los sentimientos de culpa y remordimientos.
Si hoy deseas ser libre de toda culpabilidad, empieza por reconocer y admitir tus errores, pide perdón a Dios y perdónate a ti mismo.
“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” 1 Juan 1:9 (RVR).