Desiciones Radicales

«Y ella envió a llamar a Barac hijo de Abinoam, de Cedes de Neftalí, y le dijo: ¿No te ha mandado Jehová Dios de Israel, diciendo: Ve, junta a tu gente en el monte de Tabor, y toma contigo diez mil hombres de la tribu de Neftalí y de la tribu de Zabulón; y yo atraeré hacia ti al arroyo de Cisón a Sísara, capitán del ejército de Jabín, con sus carros y su ejército, y lo entregaré en tus manos? Barac le respondió: Si tú fueres conmigo, yo iré; pero si no fueres conmigo, no iré. Ella dijo: Iré contigo; mas no será tuya la gloria de la jornada que emprendes, porque en mano de mujer venderá Jehová a Sísara. Y levantándose Débora, fue con Barac a Cedes.» Jueces‬ ‭4:6-9‬ ‭RVR1960‬‬‬‬

Es necesario que comprendamos que en la vida del creyente se deben tomar decisiones radicales para vivirla de acuerdo a la voluntad de Dios, ello lleva implícito que la bendición de Dios fluyan en nuestra vida.

Débora, el cuarto Juez.

  1. (Jueces 4:1-3) El ciclo comienza otra vez, un patrón de conducta del pueblo de Israel: apostasía, servidumbre y suplicación.

Después de la muerte de Aod, los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová. Y Jehová los vendió en mano de Jabín rey de Canaán, el cual reinó en Hazor; y el capitán de su ejército se llamaba Sísara, el cual habitaba en Haroset-goim. Entonces los hijos de Israel clamaron a Jehová, porque aquél tenía novecientos carros herrados, y había oprimido con crueldad a los hijos de Israel por veinte años.

a. Después de la muerte de Aod, los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová: Al ver la desviación continua hacia la desobediencia hace que uno este cada vez menos confiado en el hombre, pero más y más impresionado con la misericordia y gracia de Dios. A pesar de que Israel continuaba olvidándose de Él, Él continuó trabajando con ellos.

“La vida sedentaria esta más sujeta a enfermedades: las aguas estancadas rápidamente se echan a perder. Es duro y feliz el no empeorar con la libertad.”

b. Y Jehová los vendió en mano de Jabín rey de Canaán: Dios amaba a Israel demasiado como para que se fueran por su propio camino. Puede haber ocasiones cuando deseamos que Dios nos deje solamente solos; pero al final estamos agradecidos por Su trato continuo para con nosotros, aún cuando no es cómodo.

Aún cuando Dios trata con alguien de esta manera, puede tomar algo de tiempo para que su corazón se vuelva en arrepentimiento hacia Él. Le tomó a Israel veinte años de servidumbre antes de que clamaran a Jehová.

c. Jabín rey de Canaán: Dios utilizó a un opresor totalmente diferente esta vez. Dios puede y hará uso de cualquier cosa para llamar nuestra atención para mantenernos a raya con Su voluntad.

  1. (Jueces 4:4-5) Débora: una profetiza y juez de Israel.
    Gobernaba en aquel tiempo a Israel una mujer, Débora, profetisa, mujer de Lapidot; y acostumbraba sentarse bajo la palmera de Débora, entre Ramá y Bet-el, en el monte de Efraín; y los hijos de Israel subían a ella a juicio.

d. Débora, profetisa: Algunos consideran inesperado que Dios levantara a una mujer como profetiza. Pero el Nuevo Testamento pone en claro que Dios también da a las mujeres el don de la profecía, y ellas lo deben de practicar de una forma apropiada (1 Corintios 11:5).

e. Gobernaba en aquel tiempo a Israel: Y más personas consideran inesperado que Dios levantara a una mujer para ser juez – una shaphat, un líder heroico para Israel. Débora fue una mujer grandemente utilizada por Dios, y ella también era una mujer que respetaba a las personas que Dios ponía en autoridad sobre ella – notablemente, Barac.

El asunto, desde la perspectiva del Nuevo Testamento, no es si las mujeres pueden ser utilizadas de una gran manera por Dios. Por supuesto que se puede. El asunto es de liderazgo, responsabilidad final, y autoridad – y Dios le ha dado estas responsabilidades al hombre, tanto en el hogar como en la iglesia. Las mujeres pueden ser usadas grandemente por Dios, pero debe ser bajo el liderazgo de la autoridad del hombre en la iglesia.

Las razones no tienen nada que ver con alguna noción de superioridad del hombre; tienen que ver con el orden ordenado por Dios (1 Corintios 11:3), a la luz del orden de la creación de Dios (1 Corintios 11:8-9), a la luz de la presencia de los ángeles que observan (1 Corintios 11:10), y a la luz de la naturaleza de la caída (1 Timoteo 2:14).

Las razones tampoco tienen nada que ver con cualquier noción o sugerencia de la inferioridad de la mujer. Jesús estaba bajo el liderazgo y autoridad de Su Padre (Juan 5:19) sin ser inferior en ninguna manera (Juan 1:1 y 10:30).

Los hijos de Israel subían a ella a juicio: A menudo se asume que se le permitía a Débora tener el liderazgo porque los hombres fracasaban en tomar la posición. Mientras que después veremos que Barac no parece ser todo lo que debiera ser, no se nos indica que él fracasó en hacer algo que Dios le dijo que hiciera en tomar el liderazgo.

Wolf nota, “Su prominencia implica una falta de hombres calificados y con voluntad.” Pero esto no puede ser tenido sino como una implicación, no como algo que esta especificado en el texto.

  1. (Jueces 4:6-7) Débora llama a Barac con un mensaje de Dios.

Y ella envió a llamar a Barac hijo de Abinoam, de Cedes de Neftalí, y le dijo: ¿No te ha mandado Jehová Dios de Israel, diciendo: Ve, junta a tu gente en el monte de Tabor, y toma contigo diez mil hombres de la tribu de Neftalí y de la tribu de Zabulón; y yo atraeré hacia ti al arroyo de Cisón a Sísara, capitán del ejército de Jabín, con sus carros y su ejército, y lo entregaré en tus manos?

f. Y ella envió a llamar a Barac: Débora nunca creyó que Dios la llamó a que ella sola liberara a Israel. Ella se dio cuenta que Dios haría la mayor parte de la obra por medio de Barac.

g. ¿No te ha mandado Jehová Dios de Israel? El uso de esta frase sugiere que Débora simplemente confirmó algo que el Señor ya le había hablado a Barac. Dios a menudo trae confirmación cuando Él nos habla a nosotros, especialmente cuando creemos que lo que Él quiere que hagamos afectará a otras personas.

  1. (Jueces 4:8-10) Barac solamente dirigirá si Débora les acompaña.

Barac le respondió: Si tú fueres conmigo, yo iré; pero si no fueres conmigo, no iré. Ella dijo: Iré contigo; mas no será tuya la gloria de la jornada que emprendes, porque en mano de mujer venderá Jehová a Sísara. Y levantándose Débora, fue con Barac a Cedes. Y juntó Barac a Zabulón y a Neftalí en Cedes, y subió con diez mil hombres a su mando; y Débora subió con él.

h. Si tú fueres conmigo, yo iré: No pareció poco sabio de Barac el pedir a Débora que fuera con él. Pero el hecho de que él lo demandara muestra que él confiaba más en la relación de Débora con Dios que en su propia relación con Dios.

“Barac prefería la inspiración de la presencia de Débora de la invisible pero certera ayuda del Dios Todopoderoso… Él es mencionado en Hebreos 11 como uno de los héroes de la fe; pero su fe estaba puesta en la influencia de Débora con Dios, en lugar de la suya. Así él se perdió la corona de aquel gran día de victoria.” (Meyer)

“Él es famoso por su fe (Hebreos 11:32-33), y aún así aquí él mostró algo de incredulidad. Seamos fieles en la debilidad, aunque débil en la fe.” (Trapp)

i. Mas no será tuya la gloria: Debido a esto, Barac no sería aquel que personalmente derrotaría a Sísara, el comandante del ejército de Jabín – sino una mujer sería la que lo derrotaría. Esperaríamos que esto se cumpliera con Débora, pero esta profecía será cumplida de una manera inesperada.

Subió con diez mil hombres a su mando: Sin embargo Barac y todos los que fueron con él mostraron un verdadero valor y confianza en Dios para subir en contra de Sísara y su ejército. Ellos esencialmente no tenían armas para pelear en contra del ejército tecnológicamente avanzado (al tener 900 carros herrados). Además, Dios les condujo a pelear en una llanura, la cual ofrecía gran ventaja a las fuerzas con carruajes.

La derrota de Israel de Sísara.

  1. (Jueces 4:11-13) Los ejércitos se juntan uno contra el otro.

Y Heber ceneo, de los hijos de Hobab suegro de Moisés, se había apartado de los ceneos, y había plantado sus tiendas en el valle de Zaanaim, que está junto a Cedes. Vinieron, pues, a Sísara las nuevas de que Barac hijo de Abinoam había subido al monte de Tabor. Y reunió Sísara todos sus carros, novecientos carros herrados, con todo el pueblo que con él estaba, desde Haroset-goim hasta el arroyo de Cisón.

Herber ceneo: Estos eran descendientes distantes de Israel, por medio de Jetro, el sacerdote de Medían y el suegro de Moisés, que se regresa hasta Abraham y a su segunda esposa, Cetura (Génesis 25:1-4).

Reunió Sísara todos sus carros, novecientos carros herrados: Esta era una tecnología militar sofisticada e impresionante. Los ejércitos de Israel, bajo la dirección de Barac y Débora, estaban con gran desventaja.

(Jueces 4:14-16) Sísara y su ejército son finalmente derrotados.

Entonces Débora dijo a Barac: Levántate, porque éste es el día en que Jehová ha entregado a Sísara en tus manos. ¿No ha salido Jehová delante de ti? Y Barac descendió del monte de Tabor, y diez mil hombres en pos de él. Y Jehová quebrantó a Sísara, a todos sus carros y a todo su ejército, a filo de espada delante de Barac; y Sísara descendió del carro, y huyó a pie. Mas Barac siguió los carros y el ejército hasta Haroset-goim, y todo el ejército de Sísara cayó a filo de espada, hasta no quedar ni uno.

Y Barac descendió del monte de Tabor, y diez mil hombres en pos de él: Este fue un maravilloso acto de fe por parte de Barac, quien se movió a un campo de batalla en donde su ejército estaba en gran desventaja frente a los carros del enemigo.“Él no utilizó la ventaja de la colina, donde él quizás estuviera fuera del alcance de los carros herrados, Josué 17:16, sino que marchó valientemente hacia el valle, para darle a Sísara la oportunidad de utilizar todos sus caballos y carros, para que la victoria fuera gloriosa y maravillosa.” (Poole)

Y Jehová quebrantó a Sísara, a todos sus carros: Debido a la gran confianza de Barac hacia Dios (así como la confianza que sus ejércitos tenían en el Señor), Dios les concedió una gran victoria en contra de todas las probabilidades.

Quebrantó: “Aterrorizado, como estaba indicado en el Latín vulgar, quizás por truenos y granizo, como en Josué 10:10; 1 Samuel 7:10, donde la misma palabra Hebrea es utilizada; o por algún ruido repentino hecho en los aires por los ángeles, como en 2 Reyes 6; pero algo ciertamente fue hecho en los cielos.” (Trapp)

Jehová quebrantó a Sísara, a todos sus carros: Sabemos de Jueces 5:4-5 y 5:21 que Dios ayudó a que Israel tuviera la victoria al traer una inundación repentina. Las condiciones lodosas ocasionó que los carros herrados fueran obstaculizados, lo cual no ayudaba en la batalla.

¿No ha salido Jehová delante de ti? Esta es una frase que habla de un rey o un general que dirige a sus tropas (1 Samuel 8:20). Por lo tanto, Débora tuvo un gran rol en esta victoria. Ella era una alentadora, edificando la fe de Barac y sus hombres. Su ánimo era de que Dios, como rey, iría delante de Su pueblo hacia la batalla.

(Jueces 4:17-22) La muerte de Sísara en manos de una mujer.

Y Sísara huyó a pie a la tienda de Jael mujer de Heber ceneo; porque había paz entre Jabín rey de Hazor y la casa de Heber ceneo. Y saliendo Jael a recibir a Sísara, le dijo: Ven, señor mío, ven a mí, no tengas temor. Y él vino a ella a la tienda, y ella le cubrió con una manta. Y él le dijo: Te ruego me des de beber un poco de agua, pues tengo sed. Y ella abrió un odre de leche y le dio de beber, y le volvió a cubrir. Y él le dijo: Estate a la puerta de la tienda; y si alguien viniere, y te preguntare, diciendo: ¿Hay aquí alguno? tú responderás que no. Pero Jael mujer de Heber tomó una estaca de la tienda, y poniendo un mazo en su mano, se le acercó calladamente y le metió la estaca por las sienes, y la enclavó en la tierra, pues él estaba cargado de sueño y cansado; y así murió. Y siguiendo Barac a Sísara, Jael salió a recibirlo, y le dijo: Ven, y te mostraré al varón que tú buscas. Y él entró donde ella estaba, y he aquí Sísara yacía muerto con la estaca por la sien.

Y Sísara huyó a pie a la tienda de Jael mujer de Heber ceneo: Aquí el relato da un giro inesperado. Dios prometió que una mujer derrotaría a Sísara (Jueces 4:9). Asumiríamos lógicamente que esta sería Débora, pero Dios tenía algo más en mente. Él utilizó en lugar a la esposa de un ceneo para conseguir el fin de Sísara.

“Las mujeres tenían sus tiendas apartadas de sus maridos, Génesis 24:67; 31:33. Y aquí el pensó estar más seguro del acecho que en la tienda de su marido.” (Poole)

Ven, señor mío, ven a mí, no tengas temor: Debido a que había paz entre el pueblo de Sísara y el pueblo de Jael, él tenía razón de creer en la invitación de Jael.

Además, “Cualquier perseguidor difícilmente pensaría en buscar a un hombre en la tienda de una mujer, por no hablar de un fugitivo cansado, pues esto sería una violación de la forma de vida.” (Cundall)

“Esta era una promesa de seguridad, y por lo tanto ella no podía ser excusada por disimulación o traición en el asunto, aunque la sustancia de su acto fue apegado a la ley y digno.” (Poole)

Metió la estaca por las sienes: El detallo sangriento de este asunto apoya la idea de que este era un testigo de los hechos. Jael sabía como utilizar una estaca, pues era la costumbre que las mujeres instalaran las tiendas. Ella golpeó la estaca tan fuerte que la enclavó en la tierra.

“Allí estaba esta orgullosa carne de gusanos recostada, con su cabeza asegurada en el suelo, como si ahora estuviera escuchando lo que habría de ser del alma.” (Trapp)

Jael quebrantó un principio fundamental de la hospitalidad, y muchos en el antiguo mundo pensarían que ella era una mujer traicionera. Ella quebrantó su promesa a Sísara, y mató a un hombre el cual su propio marido había hecho paz con él.

Pero Dios utilizó aún la traición de ella para cumplir Su propósito. Seguramente Sísara merecía morir; él luchó en contra del pueblo de Dios por parte de un líder que había oprimido con crueldad a los hijos de Israel (Jueces 4:3). La lección es importante para nosotros – Dios aún puede utilizar la maldad del hombre para servir a Su propósito: Ciertamente la ira del hombre te alabará; (Salmos 76:10). Pero eso jamás disminuye la responsabilidad personal de aquel que hace el mal. La traición de Judas hacia Jesús sirvió el propósito eterno de Dios, pero él aún respondió por esa acción malvada.

“Ella fue animada a hacerlo, al observar que los cielos y todos los elementos conspiraban en contra de él, como aquel que esta dedicado a destruir; parcialmente por la razonable oportunidad que la providencia de Dios puso en sus manos; y principalmente, por el instinto secreto de Dios que la incitaba a hacerlo, y que aseguraba su éxito en hacerlo.” (Poole)

“Pero no hallamos ninguna palabra de Jael misma, declarando como ella fue llevada a realizar un acto tan repugnante hacia los sentimientos de una mujer, contrario a la buena fe, y a la violación de las reglas de la hospitalidad. Ni tampoco el escritor sagrado dice alguna palabra que explique este caso; como en el caso de Aod, él declara el hecho, y deja a sus lectores que formen sus propias opiniones.” (Clarke)

Charles Spurgeon predicó un sermón maravilloso en este pasaje, con el título Pecado Asesinado como el cómo nosotros podemos tomar a Sísara como un tipo de pecado, y a su amo (Jabín) como un tipo de Satanás. Él insistía en que no deberíamos de estar contentos con derrotar solamente al pecado, como Barac derrotó a Sísara en la batalla; no debemos de descansar sino hasta que el pecado este muerto. Y, de la misma manera que Jael le pidió a Barac que mirara el cuerpo muerto de Sísara, Spurgeon dijo que nosotros debemos de ver al pecado asesinado por la obra de Jesús, sabiendo que Él ya ha ganado la batalla. “Si estas contento únicamente con conquistar tus pecados y no matarlos, entonces puedes estar seguro de esto, es pura obra de la moralidad – una obra superficial – y no la obra del Espíritu Santo.” (Spurgeon)

(Jueces 4:23-24) Después de esta batalla decisiva, una victoria completa es rápidamente ganada para Israel.

Así abatió Dios aquel día a Jabín, rey de Canaán, delante de los hijos de Israel. Y la mano de los hijos de Israel fue endureciéndose más y más contra Jabín rey de Canaán, hasta que lo destruyeron.

Y la mano de los hijos de Israel fue endureciéndose más y más: La batalla en contra de Sísara fue importante, pero no terminó con la lucha. Fue un evento importante el cual Israel debía de continuar a desarrollar y caminar en ello.

Contra Jabín rey de Canaán, hasta que lo destruyeron: La guerra no terminó sino hasta que Jabín fue destruido. Israel no podía pensar que la guerra terminó cuando una gran batalla fue ganada.

Devuelvan lo Robado…

«¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.» Malaquías‬ ‭3:8-10‬ ‬‬‬

Este tipo de enseñanza se repite constantemente en las iglesias como un tipo de cliche para animar al pueblo a diezmar y ofrendar. Usando Malaquias 3:8-9 se dice algo asi, “8 ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. 9 Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado”.

Estos versiculos sacados fuera de contexto pueden intimidar a las personas a ofrendar de manera manipuladora. Por si eso no fuera poco, estos versiculos expuestos fuera de contexto atemorizan a la gente a diezmar y ofrendar en contra de su voluntad; claro, ellos lo hacen para no acarrear maldicion a sus vidas. ¿Te suena familiar?

Lo que no muchos se dan cuenta es que esa enseñanza esta siendo sacada fuera de su contexto teologico, historico, gramatical y cultural. Despues de atemorizar a la gente con los primeros dos versiculos, la segunda parte que se usa son los versiculos 10-11, “Traigan todo el diezmo al alfolí, para que haya alimento en Mi casa; y pónganme ahora a prueba en esto –dice el Señor de los ejércitos– si no les abro las ventanas de los cielos, y derramo para ustedes bendición hasta que sobreabunde. Por ustedes reprenderé al devorador…”.

Despues de atemorizar y acorralar al pueblo se provee una puerta de salida y bendicion. Claro con mucha astucia y manipulacion. Este pasaje es usado para decir que Dios nos bendice cuando ofrendamos y reprende todo aquello que impide nuestra prosperidad económica, bendiciones materiales, y todo tipo de bendicion material. Tambien esta haciendo una conexión directa entre la ofrenda y la prosperidad económica de las personas.

En esencia, lo que están enseñando es que ofrendar y diezmar es un buen negocio, una buena inversion, y un buen metodo para manipular a Dios a darme todo lo que yo quiero. Yo doy, y como resultado me va a ir mejor económicamente.

No todo en la Biblia fue escrita directamente acerca de nosotros, pero si para nosotros

Alguien dijo que La Biblia no fue escrita a nosotros, sino para nosotros. Quizás hayas escuchado la historia del hombre que pedía que Dios le hable a través de la Biblia abriéndola al azar. Después de hacer su oración, voltea las hojas al azar, pone su dedo y llega a este pasaje, “Y él, arrojando las piezas de plata en el santuario, se marchó; y fue y se ahorcó” (Mateo 27:5). Intenta de nuevo, cierra los ojos, y cuando los abre, lee así, “Ve, y haz tu lo mismo” (Lucas 10:37). No lo puede creer, pero intenta una tercera vez y lee, “Y lo que vas a hacer, hazlo pronto” (Juan 13:27). Es un ejemplo exagerado del peligro de divorciar el pasaje de su contexto e intentar aplicarlo directamente a nuestra vida. Pero es eso lo que se hace a menudo.

Es de vital importancia el entender el mensaje que fue revelado en su contexto original antes que podamos entender cómo aplicarlo hoy. Necesitamos entender qué es lo que Dios estaba diciendo originalmente en el libro de Malaquías antes de que podamos entender qué es lo que Dios nos quiere decir hoy a nosotros. Quisiera ofrecer tres observaciones contextuales importantes para entender este pasaje, y después concluir con tres pensamientos a modo de aplicación.

Observando el contexto

  1. Contexto histórico. Malaquías ocurre aproximadamente unos cuatrocientos años antes del nacimiento de Cristo. Es un tiempo en que los judíos están nuevamente en su tierra (bajo dominio Persa). Hace más de un siglo atrás Dios había usado a personas como Esdras, Hageo y Zacarías para reedificar a un pueblo que había estado cautivo por setenta años en la nación de Babilonia. Pero para cuando llegamos al tiempo de Malaquías, encontramos una nación que había caído en mediocridad, apatía y desobediencia. Es en este contexto histórico que se escribe el libro.
  2. Contexto teológico. El mensaje de Malaquías 3:10-11 fue dado originalmente a la nación de Israel, una teocracia. Es decir, Israel operaba bajo un Sistema politico en el cual los sacerdotes o principes, en su calidad de ministros de Dios, ejercen el poder politico. En otras palabras en conjunto religioso tambien trabajaba como el gobierno politico de la nacion. Dios había revelado en Deuteronomio 28 que había bendiciones muy específicas por obedecer y maldiciones concretas por desobedecer la ley mosaica. Una de las áreas de desobediencia era en el área de los diezmos. El resultado de no dar como correspondía según la ley mosaica era que Dios mismo podía intervenir en el clima, a tal punto que no habría buena cosecha (la frase “abriré las ventanas del cielo” se refiere a una lluvia tanto literal como figurativa de bendición).

El versículo 9 de Malaquías nos dice que toda la nación estaba maldita

Las cosas no les estaban yendo bien como nación por desobedecer el pacto mosaico. En el libro de Hageo pasa algo similar: el pueblo había dejado de construir el templo y vivían cómodamente en sus hogares. Dios les muestra cómo les iba mal por tener prioridades equivocadas. Cuando la nación se arrepiente, Dios los empieza a bendecir.

  1. Contexto gramatical. Los diezmos que habla acá afectaban directamente a los que servían en el templo. Era esencialmente la comida para los sacerdotes y levitas. La reprensión del devorador tenía que ver con las plagas que afectaban la cosecha. La plaga era una forma de juicio en el AT (ej. el libro de Joel). Dios iba a frenar esto si la nación se arrepentía y obedecía.

APLICACION DEL TEXTO A NUESTRA VIDA

  1. La teología de la prosperidad. El evangelio de la prosperidad es un cancer para el cuerpo de Cristo. Distorsiona el evangelio. “Utiliza” a Dios para lograr nuestros fines egoístas. Este pasaje se ha utilizado para motivar a la personas con culpa o con promesas falsas para que ofrenden. Hay muchas personas que rechazan el verdadero evangelio por haber estado expuesto a este mensaje. Explicar esto a otros nos permite corregir falsas percepciones del verdadero evangelio, y nos permite entender que Malaquías 3 tenía un contexto y muy diferente al nuestro.
  2. La cantidad que damos. No somos Israel. No somos una nación teocrática que funciona como una organizacion religiosa y tambien gobernamental. La religion y el estado funciona independientemente. No todo lo que Dios dijo a Israel se aplica directamente a nosotros. El Nuevo Testamento no habla de un diezmo sino de ofrendar según uno haya prosperado (1 Corintios 16:2). El 10% es una buena guía (como lo es un día de descanso en la semana); pero es un piso, no un techo. Y el énfasis del dar en el Nuevo Testamento es la actitud del corazón. Tambien tomando en cuenta que cuando demos siempre sea como propuso en su corazon: no con tirsteza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre (2 Corintios 9:7).
  3. La motivación por la cual damos. Jesucristo se dio a sí mismo por nosotros, y Su sacrificio debería ser nuestra motivación al dar. Cuando damos, estamos respondiendo en gratitud a Su entrega por nosotros. Además, estamos expresando nuestra confianza en Dios y reconociendo que todo lo que tenemos es de Él. Agustín dijo que no es lo que posee el hombre que realmente importa tanto como lo que posee al hombre. El uso del dinero y nuestra disposición de dar indica si el dinero es nuestro amo o si es nuestro siervo.

Conclusion.
Devolver lo robado significa darle un giro a nuestra infidelidad a Dios, volver nuestra confianza absoluta a El, nuestra dependencia de El, nuestro tiempo a El, y sobre todo nuestro servicio a El; Dios tenga misericordia de nosotros y nos ilumine con su sabiduría para conducir mejor nuestras vidas y así poder abrir las ventanas de los cielos hasta que sobreabunde

Esperar en Dios


Movernos hacia nuevos niveles espirituales es posible cuando desarrollamos dependencia y fe plena en Dios, y aprendemos a esperar en Él. Quizá se preguntará: ¿Por qué razón esperar en Dios está íntimamente ligado a desarrollar la fe? La respuesta es sencilla: Tomarnos de la mano del Señor y creer que algo especial ocurrirá, forma parte de un proceso en el que renunciamos a la duda, nos despojamos de tanto racionalismo y comprendemos que el Supremo Hacedor tiene su propio tiempo para hacer las cosas. El problema radica en que generalmente no queremos esperar. No nos enseñaron a hacerlo. Queremos que todo sea ya, en el instante.
– Si aprendemos a esperar en Dios nos elevaremos a nuevos niveles
– Cuando somos impacientes, Dios trata con nosotros y nos enseña que debemos esperar
– Cuando aprendemos a esperar en Dios, reconocemos que Él es soberano y tiene el control de todas las cosas.
– Dios responderá a nuestro clamor. Esa es la razón por la que debemos aprender a esperar en Él como lo hizo Jacob (Génesis 49:18)
– En muchas ocasiones esperar en Dios nos tomará toda la vida (Salmo 119:166)
– Esperar en Dios implica ser fieles a los mandamientos
– Esperar en Dios implica aprender en cada etapa
– Si esperamos en Dios, Él no permitirá que quedemos avergonzados
– Como padres debemos enseñar a nuestros hijos a esperar en Dios (Salmo 22:4)
– Quien aprende a esperar en Dios no queda avergonzado (Salmo 22:5)
– Dios responde en el momento oportuno
– La respuesta de Dios es la que necesitamos aunque sea diferente de aquello que esperamos
– Dios siempre tiene la última palabra
– Cuando esperamos en Dios, Su respuesta nos lleva a encontrar soluciones (Salmo 25:3)
– Debemos aprender de quienes por fe y mediante la perseverancia en Dios, alcanzaron nuevos niveles (Hebreos 6:12)
– Esperar en Dios nos permite dejar la derrota y avanzar hacia la victoria
– Confiar en nuestras fuerzas o en las prome4sas de la mundanalidad nos lleva al fracaso (Salmo 31:6)
– Esperar en Dios demanda que nos fortalezcamos para seguir avanzando hacia la meta, a la victoria en todas las áreas de nuestra vida (Salmo 31:24)
– Esperar en Dios está ligado al trato de Dios con nosotros, con nuestro carácter
– Nos prepara para llegar a nuevos niveles
– Esperar en Dios nos lleva a ver de qué manera lo imposible se torna posible.
– Cuando desarrollamos fe en Dios, aprendemos a esperar en Él (Salmo 40:1)
– Es necesario evaluar cuál es nuestra actitud cuando Dios no responde de inmediato (Salmo 39:7)

Cuando oramos o pedimos algo a Dios y no apreciamos una respuesta inmediata, nos inclinamos a desistir. Olvidamos que el Señor Jesús enseñó la importancia de perseverar hasta obtener la respuesta (Lucas 18:1) No es que el panorama esté ensombrecido cuando no hay respuestas inmediatas, es que sencillamente no hemos aprendido a esperar. Si nos mantenemos firmes e insistimos, orando, sin desmayar, puedo asegurarle que llegará a nuevos niveles. Esa decisión forma parte de la consagración a la que estamos llamados por el Señor.

Primera entrada del blog

“Remordimiento o Arrepentimiento?”

Cuántas veces heriste con tus palabras a personas muy cercanas a ti? ¿Le has sido infiel a tu cónyuge? ¿Alguna vez te atrasaste en algún pago por gastar el dinero en otra cosa no productiva? ¿O quizá has caído en la difamación? Después de ello, son muchos los sentimientos de culpa que surgen y más cuando estamos conscientes del mal y aun así lo hacemos. Qué difícil es lidiar con esto, ¿verdad?
¿Recuerdas a Judas? Él es un claro ejemplo del fin de la culpabilidad y remordimiento por no tomar una acción para remediarlo.
“Cuando Judas supo que habían condenado a muerte a Jesús, se sintió muy mal por haberlo traicionado. Entonces fue a donde estaban los sacerdotes principales y los líderes del país, les devolvió las treinta monedas de plata, y les dijo: —He pecado contra Dios porque entregué a Jesús, y él es inocente. Ellos le contestaron: — ¡Y eso qué nos importa! ¡Es problema tuyo! Entonces Judas tiró las monedas en el templo, y fue y se ahorcó.” Mateo 27:3-5 (TLA)
¿Por qué la culpa nos afecta tanto? ¿Existe alguna forma de remediarlo? Si insistimos en recordarlo y no hacer nada por corregirlo, estos actos del pasado influenciarán en nuestras decisiones y actitudes del presente y aún del futuro.
Quizá no hay forma de evitar este sentimiento de culpa, porque estamos conscientes que realmente somos culpables, pero no cometamos el error de quedarnos en el remordimiento. Esta actitud fue lo que llevó a Judas a tomar la peor decisión terminando así con su vida.
Es posible que pienses que los errores que cometiste son demasiado grandes como para que Dios pueda perdonarte y tú puedas pasarlos por alto, tanto que quizá en tu corazón no hay otra cosa que la culpabilidad y en tu mente pensamientos como: “Nada de esto hubiera pasado si yo no hubiera actuado de esa forma”
Y como dice Pablo en Romanos 7:19-20 (TLA):
“En vez de lo bueno que quiero hacer, hago lo malo que no quiero hacer. Pero si hago lo que no quiero hacer, en realidad no soy yo quien lo hace, sino el pecado que está dentro de mí.”
Cuando empezamos a alejarnos de Dios y permitimos que el pecado more en nuestras vidas los resultados siempre serán los sentimientos de culpa y remordimientos.
Si hoy deseas ser libre de toda culpabilidad, empieza por reconocer y admitir tus errores, pide perdón a Dios y perdónate a ti mismo.
“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” 1 Juan 1:9 (RVR).